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Infiltraciones

La administración local intraarticular o en tejidos blandos periarticulares de fármacos o sustancias químicas es una de las modalidades terapéuticas de las enfermedades reumáticas, que produce en general un gran alivio de la sintomatología, con escasos efectos secundarios, y es en muchos de los casos el tratamiento de elección, fundamentalmente en procesos inflamatorios de tejidos blandos.

Existen diferentes motivos que justifican la realización de infiltraciones en el ámbito de la reumatología, entre los que podríamos destacar:
· La técnica es relativamente sencilla y rápida, en manos del profesional adecuado y formado para ello.
· Precisa de recursos accesibles como agujas, jeringuillas y material de desecho (guantes, gasas.....)
· Resultados clínicos muy favorables y a corto plazo, en las indicaciones precisas.
· Muy raras complicaciones.
· Aval de años de experiencia por parte del especialista reumatólogo.

 

Indicaciones generales para la infiltración:
1. Patología inflamatoria monofocal u oligofocal articular o de tejidos blandos.
2. Patología inflamatoria polifocal, pero con mayor severidad monofocal u oligofocal.
3. Insuficiencia del tratamiento farmacológico y/o rehabilitador.
4. Cuando estén contraindicados otros tratamientos.
5. Necesidad de recuperación funcional rápida.

 

Indicaciones para la infiltración intraarticular:
· Artritis Reumatoide (adulto y juvenil)
· Artropatías por depósito de microcristales (gota y pseudogota)
· Lupus eritematoso sistémico y otras conectivopatías
· Artritis traumática aguda
· Artrosis / Osteoartritis
· Artropatías inflamatorias de otro origen (Enfermedad inflamatoria intestinal, espondilitis anquilosante con participación periférica, artritis psoriásica, enfermedad de Reiter, etc.

 

Indicaciones para la infiltración periarticular:

HOMBRO · Tendinitis bicipital · Bursitis subacromial · Tendinitis del supraespinoso · Capsulitis adhesiva-retractil· Neuropatia supraescapular
CODO · Epicondilitis · Epitrocleitis · Bursitis olecraneana · Síndrome del túnel cubital
CARPO Y MANO · Ganglión · Tenosinovitis de DeQuervain · Síndrome del túnel carpiano · Dedo en gatillo
CADERA · Bursitis trocantérea · Meralgia parestésica
RODILLA · Bursitis anserina · Bursitis prepatelar
PELVIS · Bursitis isquiática · Bursitis iliopectinea
PIE · Tendinitis aquílea · Bursitis aquílea · Bursitis calcánea · Neurinoma de Morton · Síndrome del túnel del tarso · Fascitis plantar · Espolón calcáneo

 

Contraindicaciones para la infiltración:
1. Ausencia de diagnóstico preciso.
2. Trastornos de la coagulación
3. Presencia de infección intraarticular o en tejidos periarticulares, o bien en caso de bacteriemia.
4. Infiltraciones previas repetidas ineficaces.
5. Reacción adversa medicamentosa en infiltración previa.

Normas generales para la infiltración:
1. Realización por personal entrenado y especializado.
2. Conocimiento anatómico de las estructuras articulares y de los tejidos blandos a infiltrar.
3. Elegir la vía de acceso más cómoda y segura, marcando si es preciso el punto de entrada.
4. Tener siempre todo el material adecuado para comenzar la técnica.
5. Seguir una adecuada asepsia.
6. Elegir la aguja adecuada para cada articulación o tejido blando.
7. Tras la infiltración, se debe retirar la aguja con cuidado y proteger con un apósito el sitio de punción.

Instrumental necesario para la realización de infiltraciones:
Utilizar siempre material estéril desechable de un sólo uso. Se precisa:
1. Agujas desechables, varios modelos según localización y patología.
2. Jeringas desechables.
3. Gasas estériles.
4. Guantes estériles.
5. Antisépticos.